Olivos mágicos que cumplen deseos por Navidad

¿No sabes qué pedir a los Reyes Magos o a Papá Noel por Navidad? ¿Buscas un regalo original y a la vez solidario?

Huir del consumismo y recuperar la ilusión. Esta es la propuesta que hace Apadrinaunolivo.org, que nos plantea elegir “un árbol mágico” como regalo de esta Navidad.

Esta iniciativa, de la que ya hemos hablado en post anteriores, nace en mayo de 2014 para luchar contra la despoblación de Oliete (Teruel), y a la vez recuperar el olivar abandonado del municipio. Cuenta con la colaboración de miles de padrinos que están contribuyendo a la transformación del entorno rural turolense.

Tras 5 años y 8.300 olivos recuperados, han comprobado que estos árboles tienen superpoderes, como el de neutralizar las emisiones de carbono, y también el de cumplir deseos. Ya han han hecho realidad las peticiones de mucha gente del pueblo, consiguiendo crear puestos de trabajo, fijar población y con ello haciendo que Oliete no se convierta en un municipio abandonado.

Y es que regalar un olivo, además de ser una opción sostenible, solidaria y deliciosa, permite pedir un deseo a este “árbol mágico” gracias a la tarjeta que han diseñado desde Apadrinaunolivo.org con Sheedo, elaborada en papel de semillas que se puede plantar, para ver crecer los deseos y los olivos en Oliete.

Tarjeta diseñada por Apadrinaunolivo.org y Sheedo.

Durante esta campaña animan a los usuarios que regalen un olivo a compartir su árbol mágico en las redes sociales con el hashtag #unarbolmagico y así hacer seguimiento de todos esos deseos cumplidos.

Personas que ya han elegido este presente afirman que “al apadrinar un olivo regalas un trocito de tierra, un árbol que se vuelve productivo, un lugar al que acudir y un impulso para la gente que está detrás de todo esto”.
“Merece la pena cambiar el pijama que pensabas regalar. Y, por si fuese poco, luego te llegan a casa botellas de un aceite excelente”, destacan otros.

En definitiva, una experiencia que sorprende, ilusiona y ayuda a una buena causa, a la vez que nadie queda indiferente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *