China, una oportunidad de oro para el AOVE español

 

Los ciudadanos chinos están cada vez más interesados en los bienes de consumo importados por su país procedentes de casi cualquier parte del mundo, especialmente de España. Es por ello que China se ha planteado firmemente facilitar la comercialización de los productos agroalimentarios españoles.

Esto supone una gran noticia para todas aquellas empresas interesadas en acceder a uno de los mercados más grandes del planeta, cuya clase media-alta, que ya se cuenta por millones, dispone de un importante poder adquisitivo.

Recientemente hemos conocido que en 2016 el 81% de las importaciones de aceite de oliva en China procedían de España, seguido, muy de lejos, por Italia con el 13% y Grecia con el 2%. Así lo destaca el último informe del Consejo Oleícola Internacional (COI), que refleja también que, entre noviembre de 2016 y enero de 2017, las importaciones chinas de aceite de oliva crecieron un 42%. Por todo ello, China se presenta como un mercado muy interesante para las empresas españolas que deseen llevar su producto al país oriental.

Asimismo, dentro del ambicioso proyecto de la Ruta de la Seda del Siglo XXI, y con el propósito de desarrollar con garantías sus relaciones comerciales con el resto del mundo, el Gobierno central de Pekín puso en marcha a finales de 2014 la nueva zona de libre comercio de Hengqin, en la provincia de Cantón, a la cual designó meses después como su plataforma exclusiva para el desarrollo comercial con los países de habla hispana.

Al frente de la Oficina Económica y Comercial para los Mercados de Habla Hispana puesta en marcha en Hengqin se encuentra desde entonces el español Víctor Ladreda, quien destaca “lo importante que es para China el mercado hispano hablante, ya que en menos de un año ya hemos puesto en marcha oficinas económicas en España, México, Estados Unidos y Hong Kong para desarrollar al máximo el comercio entre China y todos los países de habla hispana”. Y la intención es seguir abriendo oficinas progresivamente en otros países del continente americano, asegura.

De la mano de la Oficina Económica y Comercial de la Zona de Libre Comercio de Hengqin en España, con sede en Madrid, se ha puesto en marcha un proyecto cuya intención es facilitar a las empresas del sector agroalimentario español la creación de redes de comercialización de sus productos, de manera que les otorgue mayor seguridad, control y orden que hasta ahora, y con unos costes muy inferiores a los que les supondría implantarse por su cuenta en China.

Víctor Ladreda señala que “en España, el sector agroalimentario es uno de los que mayor interés muestra por entrar en China, pero recibimos muchas quejas debido a malas experiencias por desconocimiento del mercado, asesoramientos deficientes, problemas con los socios locales y falta de ventas recurrentes, que en algunas ocasiones les hacen abandonar la idea de comercializar sus productos en China, debido al desgaste que esto supone”.

Reconoce que “después de hablar con muchas empresas españolas del sector y analizar en profundidad los problemas más habituales con los que se encuentran, hemos desarrollado durante los últimos meses un proyecto que hará que las firmas de nuestro país puedan competir con más garantías en el mercado chino. Con este proyecto queremos que las empresas españolas del sector de la alimentación que realmente quieran tener un proyecto en China a largo plazo y crear una red de comercialización sólida que a medio plazo les reporte ventas recurrentes y tengan las herramientas adecuadas para hacerlo con seguridad aunque desconozcan el mercado, porque tendrán nuestro respaldo en todo momento”.

A pesar de que este proyecto ha visto la luz hace muy poco tiempo, desde la Oficina Económica y Comercial de la Zona de Libre Comercio de Hengqin en España confirman que ya son muchas las empresas del sector agroalimentario que han mostrado interés en conocer los pormenores del mismo, habiendo mantenido reuniones ya con más de una veintena de empresas en España, e incluso algunas de ellas ya han viajado a China para conocer en primera persona el proyecto.

Como conclusión podemos decir que si el AOVE español es líder en el mercado chino, nos ofrecen garantías para competir en él y entre nuestros planes está exportar, ¿por qué no intentarlo?

 

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